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viernes, 19 de marzo de 2010
BARRITAS DE MUESLI CASERAS
Encontré la receta de estas barritas en la red, aunque yo la modifiqué levemente. Llegué a ella buscando una receta de barritas de muesli sin grasa, ya que las únicas recetas que conocía usaban mucha mantequilla fundida, lo cual no me agrada en absoluto. Así pues, aquí tenemos unas barritas mayoritariamente con grasa buena (la de los frutos secos y la avena) y no excesivamente dulces, lo cual las hace muy preferibles a las que se venden en los comercios. Por no hablar de lo inmensamente más baratas que salen.
Las he hecho con el horno tradicional, pero con la ayuda del horno de turboconvección para ciertos menesteres.
Puntúo la receta para la dieta Weight Watchers.No son muy bajas en puntos, pero se pueden eludir algunos ingredientes como los cacahuetes, la almendra, el sésamo...y aumentar la proporción de copos de avena.
INGREDIENTES
100g de cacahuetes crudos, 7 puntos
30g de sésamo, 5 puntos
20g de semillas de amapola, 3 puntos
30g de almendra cruda picada gruesa, 4,5
120g de copos de avena, 8 puntos
120g de muesli sin azúcar (con pasas), 10 puntos
5 cucharadas de miel, 5 puntos
1 cucharada de melaza de caña, 1 punto
100ml de concentrado para diluir, sabor lima, 0.5 puntos
2 cucharadas de azúcar moreno, 2 puntos
15g de coco rallado, 2.5 punto
30g de arándanos desecados, 3 puntos
30g de pasas,3.5 puntos
3 claras de huevo***. 0 puntos
En total son 55 puntos, si lodividimos entre 16 barriitas que salen, 3.5 puntos cada una. Y si nos comemos la mitad, 2 puntos. Las de las fotos son de 3.5.
ELABORACIÓN
Primero he tostado los cacahuetes en el horno de turboconvección: temperatura media-alta,, unos 6 minutos, hasta que se oscurezcan.
Los dejamos templar hasta que los podamos manipular y después frotándolos entre las manos, o dentro de una bolsa o paño, los despojamos de las pielecillas.
Tostamos el muesli, los copos de avena, la almendra y el sésamo. Podemos usar una sartén en seco, removiendo constantemente, o el horno. Yo he usado tambiénel de turboconvección; no hace falta remover. Temperatura media-alta, unos 7 minutos, o hasta que tome color.
Mientras se iba tostando la mezcla en el horno habremos preparado un almíbar con la miel, la melaza y el concentrado para bebidas de lima (la receta original usaba zumo de naranja). Lo tenemos al fuego unos 10 minutos.
A continuación mezclaremos este almíbar con los ingredientes anteriores, añadiendo también el coco rallado, las semillas de amapola , las pasas, los arándanos, el azúcar moreno y las claras de huevo, que no hará falta batir.
Vertemos la mezcla en el molde forrado y engrasado, y aplanamos bien con las manos humedecidas.
Horneamos a 180 grados hasta que hayaa tomado color y los bordes estén bien morenitos:
Al cabo de unos 10 minutos ya lo podemos cortar con cuidado.
Las barritas que habéis visto en las fotos anteriores tienen una textura más bien blanda que crujiente. Si las queremos crujientes (yo desde luego las prefiero) las horneamos a temperatura alta unos 5 minutos. En mi caso, nuevamente en el horno de turboconvección:
Una vez las veamos de este color, las dejamos reposar en el horno sin tapa hasta que estén frías. Se endurecerán y quedaran con esa textura durita que tanto nos gusta.
La receta original asegura que se conservan durante cuatro días en latas herméticamente cerradas. Habrá que comprobarlo...si llegan a durar cuatro días.
Haciendo estas barritas, además, contribuimos a una menor producción de residuos...nada de paquetitos de celofán, nada de cartón...y cero aditivos.
miércoles, 3 de marzo de 2010
TARTA SELVA NEGRA DIETÉTICA DE SANDRA WOODRUFF
Ya sabéis, si seguís un poco este blog, que últimamente he estado poniendo bastantes recetas de Sandra Woodruff, de su libro dedicado a la repostería sin grasa. Como ya dije antes, estoy muy sorprendida de los excelentes resultados de sus técnicas, trucos y recetas, que nos permiten hacer galletas, tartas y bizcochos sin ni pizca de grasa (ni siquiera la de los huevos), con tal de que sepamos con qué ingredientes sustituirlas.
Esta receta, la tarta Selva Negra, sí que pensaba que no saldría. Al hojear el libro para elegir una nueva receta siempre la veía y pensaba, bah, esta sí que seguro no sale. Pero pudo la curiosidad, probé y...tengo que decir que sí que sale, y que es una de las que más me han gustado. Jugosa, dulce en su punto...y con esa cobertura de merengue...No tiene que envidiar a las tartas convencionales. Esta tarta se convertirá sin duda en una de mis asiduas...para invitados es excelente, nadie, os lo aseguro, nadie adivinaría que está aligerada.
Según la información nutricional del libro, cada ración (décima parte de la tarta) aporta 219 calorías y 0.9 gramos de grasa (esta grasa, como explica la autora de la introducción, viene sobre todo de la harina, que la tiene aunque poquísima, y también del cacao que no está nunca totalmente desgrasado). Estas calorías no son pocas, pero..la ración es grande y los puntos son la mitad como mínimo de lo que tendría la tarta en su versión convencional.
En este caso le puse un relleno que los angloparlantes llamarían weird con toda probabilidad...sin embargo salió muy bueno. No conté los puntos, por lo tanto os ofrezco una propuesta alternativa para los que estáis a dieta.
He hecho el bizcocho en la FussionCook y he dorado el merengue en el horno a turboconvección.
INGREDIENTES
Para la masa:
150g de harina blanca, 9 puntos
90g de copos de avena triturados en el molinillo, 6 puntos
150g de azúcar, 12 puntos
30g de cacao sin azúcar semidesgrasado, 2 puntos
1 cucharadita de postre de bicarbonato de soda, 0 puntos
40g de sirope de chocolate, 2 puntos (yo usé 2 cucharadas de melaza de caña)
1 cucharadita de esencia de vainilla, 0 puntos
2 cucharaditas de vinagre blanco, 0 puntos
250ml de agua, 0 puntos
Para el relleno:
Según el libro, 1 lata de relleno para pastel de cerezas bajo en azúcar.
Mi sugerencia: Mermelada light de cerezas con algunas cerezas confitadas (aprox. 2 puntos)
Lo que yo usé: Mezcla de queso fresco de untar light, melaza de caña, albaricoque seco, pasas y pasta semidulce de judías rojas (especialidad oriental que se vende en lata). Los puntos? Incógnita (no recomendable, por tanto, jaja)
Para la cobertura de merengue:
3 claras de huevo***, 0 puntos
5 cucharadas de azúcar, 5 puntos
El pastel tiene en total 38 puntos, con lo que nos saldría cada porción a 4. Porciones, ya digo, nada despreciables en tamaño.
ELABORACIÓN
En un bol bastante grande, unimos las harinas, el azúcar, el cacao y el bicarbonato y combinamos bien con la espátula.
En un bol pequeño disolvemos en el agua la esencia de vainilla, el sirope de chocolate o melaza y el vinagre.
Añadimos lo líquido a lo sólido y con la espátula mezclamos bien hasta que no se vea nada de harina seca...aunque sin batir.
Engrasamos la cubeta de la FussionCook con ayuda de papel de cocina y vertemos la preparación. Seleccionamos la temperatura y el tiempo adecuados: en la FC nueva, con opción a variación de temperatura, lo ideal son 150 grados y 50-55 minutos de horneado. En la antigua, que es la mía, 45 minutos en Manual , que hornea a 180 grados.
Mientras el bizcocho se va haciendo, podemos preparar el relleno. En un bol mezclamos las cerezas confitadas cortaditas con la mermelada light.
Una vez hecho el bizcocho a los 5 minutos ya lo podemos sacar con cuidado de la cubeta y untar con el relleno...El mío ya he dicho que era muy raro...Helo aquí:
Prepararemos ahora el merengue. En un bol perfectamente limpio y seco batiremos las claras con un poco de sal.
Coronamos la tarta con merengue...
Se deja reposar la tarta hasta que esté casi fría y entonces ya se puede cortar. Se conserva perfectamente en el frigorífico un día...Si se conserva más tiempo no ha sido todavía comprobado...pues es una tarta que vuela!
jueves, 25 de febrero de 2010
BIZCOCHO DIETÉTICO CON COBERTURA DE MELAZA Y COCO
Este bizcocho es lo primero que hago del libro de Sandra Woodruff (que ya conoceréis por este blog) sin seguir una receta concreta. Lo bueno que tiene Secrets of Fat-Free Baking, además de sus fantásticas recetas, es que ofrece unas directrices para adaptar casi cualquier dulce de manera que resulte, si no igual que el original, sí igual de sabroso.
La cobertura es aportación mía...para sustituir parcialmente la grasa en la receta, utilicé un envase de compota de fruta baja en azúcar para niños (un potito de toda la vida) y un yogur griego. Por eso digo parcialmente: porque el yogur griego, claro está contiene grasa, si bien no tanta como la que contendría si el envase estuviera lleno de aceite.
Así, hace dos días me dispuse a hacer mi primer intento. Con la receta de un bizcocho sencillo, sustituí ciertos ingredientes de acuerdo con las indicaciones del libro... y esto es lo que salió.
Puntúo la receta para la dieta WW. Cada octavo de la tarta sale por 4 puntos sin la cobertura y por 5 con ella. Sea como sea, un octavo de la tarta es una ración bien generosa...podemos muy bien tomar solo la mitad, con el consiguiente ahorro dietético.
INGREDIENTES
200g de harina integral de trigo, 12 puntos
150g de azúcar, 12 puntos
1 sobre de levadura para bizcochos, 0 puntos
1 potito de frutas variadas, 1 punto
1 yogur griego, 3.5 puntos
3 claras de huevo ***, 0 puntos
15g entre pasas y arándanos secos, 2 puntos
Una pizca de sal, 0 puntos
Para la cobertura (opcional)
Medio vaso escaso de agua, 0 puntos
5 cucharadas de melaza de caña, 5 puntos
3 cucharadas de coco rallado, 2.5 puntos
Total 38 puntos con cobertura y 30.5 sin ella.
ELABORACIÓN
En un bol grandecito juntamos la harina, el azúcar y la levadura. Mezclamos bien. Añadimos el potito y el yogur y remover suavemente con la espátula hasta conseguir una masa pastosa. Incorporamos las pasas.
Batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Las incorporamos suavemente a la mezcla, mezclando de abajo arriba.
Engrasamos la cubeta de la FussionCook y cubrimos el fondo con un papel de horno, que engrasamos a su vez. Vertemos la preparación y conectamos la olla en manual, 45 minutos. Esto en el caso de tener la olla original como yo; para la segunda edición de la FC con opción a cambio de temperatura, seguir las instrucciones del libro de recetas.
Comprobar que el bizcocho está hecho con el consabido método del palillo o pinchito , que introducido en el centro del pastel tiene que salir seco y sin restos. Sacar la cubeta de la máquina y dejarla reposar sobre una rejilla con el bizcocho aún dentro. A los 10-15 minutos, desmoldar con cuidado.
Mientras se va templando el pastel dentro de la cubeta, podemos preparar la cobertura mezclando el agua con 2 cucharadas de melaza.
Una vez desmoldado el bizcocho, pincharlo repetidas veces en su parte superior con un cuchillo, profundizando bastante. Verter con cuidado la mitad de la disolución de melaza. Espolvorear con el coco rallado. Regar el pastel con las 3 cucharadas restantes de melaza y con un tenedor extenderla hasta que se vaya mezclando con el coco y éste quede teñido. Decorar con los arándanos y colocar sobre una rejilla para que se enfríe.
Bueno...hoy no sé como está blogger que me salen las fotos dobles...
El corte:
Si sobra bizcocho, conservarlo envuelto en un papel film en el frigorífico.
domingo, 21 de febrero de 2010
TARTA DIETÉTICA DE PERAS AL ESTILO TATIN
Lo dicho (véanse mis posts anteriores...) obsesión fatal con el libro de Sandra Woodruff y sus postres 0% grasa... En la página 50 encontraréis este maravilloso Pear Upside-Down Cake que yo he adaptado al horno de turboconvección. He cambiado también algunos ingredientes (las nueces pecan por almendras, la miel o jarabe de arce por sirope de arroz) y un poco la técnica, pues he optado (como, por otro lado, aconseja Sandra en la introducción del libro) por batir las claras a punto de nieve.
He puntuado la tarta para la dieta Weight Watchers, pero esta vez es una puntuación aproximada. Ocurre que no he usado toda la lata de peras en almíbar ligero, me han sobrado tres peras y una tercera parte del almíbar. Según la información nutricional la lata entera con todo su almíbar cuesta 5.5 puntos...yo he puntuado lo que he usado a 4, pero no sé si es exacto.
La tarta Tatin, por cierto, se llama así en honor de las hermanas Tatin, hijas del propietario del hotel del mismo nombre en Lamotte-Beuvron, siglo XIX. Al morir el padre las hijas se hicieron cargo del establecimiento, y fue Stephany quien popularizó la tarta invertida, aunque en honor a la verdad no fue ella quien la inventó.
Este tipo de tartas tienen su origen en el hecho de que en muchas cocinas por aquel tiempo no había hornos, y las tartas se tenían que hacer sobre el fuego, en una cacerola.Por tanto, era inviable cocer la tarta en la olla con la masa abajo (se hubiera quemado la olla); por eso optaron por poner debajo una capa jugosa (peras, manzanas) que protegía la olla y al mismo tiempo permitía que la masa de la parte superior se hiciera bien y que el azúcar de debajo se caramelizara.
Podéis leer más sobre esto en el magnífico blog de Apicius, Recetas con historia e historia de la gastronomía... Pero no pinchéis ahora en este enlace sino después de leer mi receta...porque si no os vais a sumergir en el blog y os vais a olvidar de mí completamente!
INGREDIENTES
1 lata de 850g de peras en almíbar ligero (si las encontráis en zumo sin azúcar añadido, mejor). 4 puntos
50g de azúcar moreno, 6 puntos
10g de almendras tostadas, 1.5 puntos
140g de harina, 9 puntos
100g de harina integral, 6 puntos
100g de azúcar blanca, 6 puntos
1 cucharadita de levadura para bizcochos, 0 puntos
1 cucharadita de bicarbonato de soda, 0 puntos
100g de sirope de arroz (malta de arroz) , 7 puntos
2 claras de huevo *** 0 puntos
1 cucharadita de esencia de vainilla, 0 puntos
Total 40 puntos; cada ración, haciendo diez partes del pastel, tiene 4, lo cual coincide con la información nutricional del libro (196 calorías y 0.3 gramos de grasa por porción). No es pues un pastel especialmente adecuado para dietas de adelgazar (aunque tiene muchísimas calorías menos que la versión convencional de este tipo de tartas), pero sí para un extra especial, para mantenimiento y, por supuesto, para dietas de otro tipo como las bajas en grasas y colesterol.
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a la máxima temperatura.
Escurrimos las peras de su almíbar y reservamos éste.
Preparamos el molde: en este caso he utilizado una fiambrera metálica normal y corriente, forrada de papel de aluminio.
Para forrarla, utilizo el truco que me enseñó mi madre: la forro primero por fuera...
...y luego sin que el papel pierda la forma, ya es muy fácil forrarla por dentro.
La engrasamos con un pincel con cuidado y vertemos dos cucharadas del almíbar de las peras en el fondo y espolvoreamos el azúcar moreno, distribuyéndolo bien.
Colocamos las peras (todas o parte, según nuestro molde sea más o menos grande) con la parte cortada hacia abajo y la más ancha mirando al borde del molde. Yo relleno los huecos con más pera cortada más o menos a medida, y con las almendras tostadas.
Ahora vamos a preparar la masa. Como siempre, en un bol grande unimos y mezclamos bien los ingredientes secos: harinas, azúcar blanco, levadura, bicarbonato y a continuación añadimos los ingredientes líquidos, salvo las claras. Exactamente: 3/4 de taza del almíbar de las peras, la esencia de vainilla y el jarabe de arroz u otro endulzante equivalente que uséis (miel, jarabe de arce, melaza...) Mezclamos muy bien, a fin de que cuando añadamos las claras tengamos que remover lo menos posible.
Montamos las claras a punto de nieve con un poco de sal...
...y las añadimos a la masa con movimientos envolventes de abajo a arriba:
Yo, la verdad, me he pasado un poco al contar las claras (uso claras pasteurizadas en bote) y le he puesto casi tres...por eso me ha sobrado clara...No es cuestión de tirar nada, añadimos azúcar y arándanos y hacemos un merengue en taza.
Vertemos la preparación sobre las peras...
...y ya podemos hornearlo. Si es en horno normal, 35 minutos a unos 180 grados, comprobando al final si un palillo introducido en el centro sale seco.
Si lo hacemos en el horno de turboconvección, seguiremos estos pasos:
Ante todo, no olvidar que el horno tiene que estar muy caliente, como he indicado antes. Sin embargo al ir a hornear el pastel bajaremos la temperatura a unos 175 grados. Seleccionamos 40 minutos.
Introducimos el pastel en el horno y lo cubrimos con papel de aluminio (también sirve un molde boca abajo, o una bolsa grande de hornear). Para que el papel no revolotee con el aire en convección, es bueno sujetarlo por un lado contra el cristal del horno (el molde lo ponemos pues tocando el cristal) y por otro con un simple tenedor o cuchara totalmente metálico. El papel de aluminio es mejor engrasarlo por la parte de dentro por precaución, por si el pastel subiera mucho. Aquí tenéis el pastel con el merengue en taza, listos para ser horneados:
Y aquí tapados ambos, tenedor incluido y el molde no en el centro sino pegado a la pared para que ésta sujete el papel:
Tenemos así el pastel durante treinta y cinco minutos, al cabo de los cuales abrimos el horno y levantamos el papel para ver cómo va la cosa...
Aunque yo, la verdad, he tenido que abrir antes el horno para sacar el merengue. Notad que el pastel no está ni mucho menos hecho...el merengue se hace rápido.
Pues bien, transcurridos los treinta minutos, el pastel estará así y si introducimos un palillo, todavía no saldrá completamente seco.
Ahora vamos a quitar el papel de aluminio (¡¡¡cuidado que el tenedor o cuchara quema mucho!!!) y pondremos el aro extensor al horno. Haremos el pastel durante 10 minutos a la misma temperatura. Después quitaremos el aro extensor y lo hornearemos durante 5-10 minutos, al cabo de los cuales si introducimos el palillo ya sale seco.
En el libro de Sandra Woodruff se aconseja dejar templar el pastel diez minutos y entonces desmoldarlo, invirtiéndolo para que se vean las peras. Yo he optado por dejarlo enfriar completamente, unas ocho horas, porque si este pastel se corta y se come tibio no se pueden hacer las porciones tan limpiamente...y al final se acaba comiendo un montón.Si se quiere hacer como indica la autora, aconsejo usar un molde mucho más grande para que la tarta no quede tan alta.
Así pues, dejamos el pastel en su molde que se enfríe encima de una rejilla, y al cabo dee poco más de una hora lo desmoldamos y cortamos:
El merengue:
La verdad es que con esta receta he aprendido mucho: primero que se nota la diferencia en estos pasteles sin grasa al montar las claras; a partir de ahora cuando el pastel las lleve siempre lo haré. Segundo, me ha gustado mucho el sabor del sirope de arroz, mucho más suave y menos empalagoso que la miel. Os recomiendo encarecidamente que lo busquéis y lo probéis...también está delicioso untado en tostadas..
Por cierto, a qué no sabéis dónde hago pan tostado...
Con pan de cuatro días...ya casi incomible...
Pero esto, claro, es ya otra historia...
He puntuado la tarta para la dieta Weight Watchers, pero esta vez es una puntuación aproximada. Ocurre que no he usado toda la lata de peras en almíbar ligero, me han sobrado tres peras y una tercera parte del almíbar. Según la información nutricional la lata entera con todo su almíbar cuesta 5.5 puntos...yo he puntuado lo que he usado a 4, pero no sé si es exacto.
La tarta Tatin, por cierto, se llama así en honor de las hermanas Tatin, hijas del propietario del hotel del mismo nombre en Lamotte-Beuvron, siglo XIX. Al morir el padre las hijas se hicieron cargo del establecimiento, y fue Stephany quien popularizó la tarta invertida, aunque en honor a la verdad no fue ella quien la inventó.
Este tipo de tartas tienen su origen en el hecho de que en muchas cocinas por aquel tiempo no había hornos, y las tartas se tenían que hacer sobre el fuego, en una cacerola.Por tanto, era inviable cocer la tarta en la olla con la masa abajo (se hubiera quemado la olla); por eso optaron por poner debajo una capa jugosa (peras, manzanas) que protegía la olla y al mismo tiempo permitía que la masa de la parte superior se hiciera bien y que el azúcar de debajo se caramelizara.
Podéis leer más sobre esto en el magnífico blog de Apicius, Recetas con historia e historia de la gastronomía... Pero no pinchéis ahora en este enlace sino después de leer mi receta...porque si no os vais a sumergir en el blog y os vais a olvidar de mí completamente!
INGREDIENTES
1 lata de 850g de peras en almíbar ligero (si las encontráis en zumo sin azúcar añadido, mejor). 4 puntos
50g de azúcar moreno, 6 puntos
10g de almendras tostadas, 1.5 puntos
140g de harina, 9 puntos
100g de harina integral, 6 puntos
100g de azúcar blanca, 6 puntos
1 cucharadita de levadura para bizcochos, 0 puntos
1 cucharadita de bicarbonato de soda, 0 puntos
100g de sirope de arroz (malta de arroz) , 7 puntos
2 claras de huevo *** 0 puntos
1 cucharadita de esencia de vainilla, 0 puntos
Total 40 puntos; cada ración, haciendo diez partes del pastel, tiene 4, lo cual coincide con la información nutricional del libro (196 calorías y 0.3 gramos de grasa por porción). No es pues un pastel especialmente adecuado para dietas de adelgazar (aunque tiene muchísimas calorías menos que la versión convencional de este tipo de tartas), pero sí para un extra especial, para mantenimiento y, por supuesto, para dietas de otro tipo como las bajas en grasas y colesterol.
ELABORACIÓN
Precalentamos el horno a la máxima temperatura.
Escurrimos las peras de su almíbar y reservamos éste.
Preparamos el molde: en este caso he utilizado una fiambrera metálica normal y corriente, forrada de papel de aluminio.
Para forrarla, utilizo el truco que me enseñó mi madre: la forro primero por fuera...
...y luego sin que el papel pierda la forma, ya es muy fácil forrarla por dentro.
La engrasamos con un pincel con cuidado y vertemos dos cucharadas del almíbar de las peras en el fondo y espolvoreamos el azúcar moreno, distribuyéndolo bien.
Colocamos las peras (todas o parte, según nuestro molde sea más o menos grande) con la parte cortada hacia abajo y la más ancha mirando al borde del molde. Yo relleno los huecos con más pera cortada más o menos a medida, y con las almendras tostadas.
Ahora vamos a preparar la masa. Como siempre, en un bol grande unimos y mezclamos bien los ingredientes secos: harinas, azúcar blanco, levadura, bicarbonato y a continuación añadimos los ingredientes líquidos, salvo las claras. Exactamente: 3/4 de taza del almíbar de las peras, la esencia de vainilla y el jarabe de arroz u otro endulzante equivalente que uséis (miel, jarabe de arce, melaza...) Mezclamos muy bien, a fin de que cuando añadamos las claras tengamos que remover lo menos posible.
Montamos las claras a punto de nieve con un poco de sal...
...y las añadimos a la masa con movimientos envolventes de abajo a arriba:
Yo, la verdad, me he pasado un poco al contar las claras (uso claras pasteurizadas en bote) y le he puesto casi tres...por eso me ha sobrado clara...No es cuestión de tirar nada, añadimos azúcar y arándanos y hacemos un merengue en taza.
Vertemos la preparación sobre las peras...
...y ya podemos hornearlo. Si es en horno normal, 35 minutos a unos 180 grados, comprobando al final si un palillo introducido en el centro sale seco.
Si lo hacemos en el horno de turboconvección, seguiremos estos pasos:
Ante todo, no olvidar que el horno tiene que estar muy caliente, como he indicado antes. Sin embargo al ir a hornear el pastel bajaremos la temperatura a unos 175 grados. Seleccionamos 40 minutos.
Introducimos el pastel en el horno y lo cubrimos con papel de aluminio (también sirve un molde boca abajo, o una bolsa grande de hornear). Para que el papel no revolotee con el aire en convección, es bueno sujetarlo por un lado contra el cristal del horno (el molde lo ponemos pues tocando el cristal) y por otro con un simple tenedor o cuchara totalmente metálico. El papel de aluminio es mejor engrasarlo por la parte de dentro por precaución, por si el pastel subiera mucho. Aquí tenéis el pastel con el merengue en taza, listos para ser horneados:
Y aquí tapados ambos, tenedor incluido y el molde no en el centro sino pegado a la pared para que ésta sujete el papel:
Tenemos así el pastel durante treinta y cinco minutos, al cabo de los cuales abrimos el horno y levantamos el papel para ver cómo va la cosa...
Aunque yo, la verdad, he tenido que abrir antes el horno para sacar el merengue. Notad que el pastel no está ni mucho menos hecho...el merengue se hace rápido.
Pues bien, transcurridos los treinta minutos, el pastel estará así y si introducimos un palillo, todavía no saldrá completamente seco.
Ahora vamos a quitar el papel de aluminio (¡¡¡cuidado que el tenedor o cuchara quema mucho!!!) y pondremos el aro extensor al horno. Haremos el pastel durante 10 minutos a la misma temperatura. Después quitaremos el aro extensor y lo hornearemos durante 5-10 minutos, al cabo de los cuales si introducimos el palillo ya sale seco.
En el libro de Sandra Woodruff se aconseja dejar templar el pastel diez minutos y entonces desmoldarlo, invirtiéndolo para que se vean las peras. Yo he optado por dejarlo enfriar completamente, unas ocho horas, porque si este pastel se corta y se come tibio no se pueden hacer las porciones tan limpiamente...y al final se acaba comiendo un montón.Si se quiere hacer como indica la autora, aconsejo usar un molde mucho más grande para que la tarta no quede tan alta.
Así pues, dejamos el pastel en su molde que se enfríe encima de una rejilla, y al cabo dee poco más de una hora lo desmoldamos y cortamos:
El merengue:
La verdad es que con esta receta he aprendido mucho: primero que se nota la diferencia en estos pasteles sin grasa al montar las claras; a partir de ahora cuando el pastel las lleve siempre lo haré. Segundo, me ha gustado mucho el sabor del sirope de arroz, mucho más suave y menos empalagoso que la miel. Os recomiendo encarecidamente que lo busquéis y lo probéis...también está delicioso untado en tostadas..
Por cierto, a qué no sabéis dónde hago pan tostado...
Con pan de cuatro días...ya casi incomible...
Pero esto, claro, es ya otra historia...
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