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sábado, 12 de marzo de 2011

PANEER (REQUESÓN INDIO) CONSERVADO EN ACEITE

Esta vez tenía ganas de hacer una receta a la manera tradicional, y he elegido una propia de la cocina de la India: el  paneer. Es una especie de queso o requesón que se hace en muy poco tiempo a base de cortar la leche con un agente ácido, normalmente el zumo de limón aunque hay quien usa también vinagre.

Es muy sencillo de hacer; yo he seguido los pasos de Show me the Curry, que tienen una buena colección de videos de cocina india en YouTube. Tenéis el video al final de esta entrada.

Esta vez se me ha ocurrido probar a conservarlo en aceite, con excelentes resultados; de ahí el título de esta entrada.



INGREDIENTES

2 litros de leche entera (yo la he usado de la que se vende refrigerada)
150ml de zumo de limón recién exprimido
Sal al gusto
Condimentos al gusto; yo he usado orégano esta vez.

Utilizaremos también una olla grande (de mínimo 3 litros de capacidad), preferentemente de fondo grueso,
una espátula, un trapo o gasa, un colador, un bol grande  y una jarra ancha y alta...que yo, por cierto, he sustituido por una garrafa de agua con la boca cortada.

El trapo lo utilizamos para separar el residuo sólido del líquido (suero). Debe ser un paño de trama bien prieta .

ELABORACIÓN

En la olla vertemos los dos litros de leche y ponemos a calentar a fuego medio-alto, removiendo casi continuamente con una espátula que no dañe la olla para que no se nos pegue al fondo.O bien, como he dicho, usando una olla antiadherente o de fondo grueso.



Al cabo de unos diez minutos, veremos que la superficie del líquido se empieza a rizar, sin ni mucho menos llegar a hervir. En este punto bajaremos el fuego al mínimo e  iremos añadiendo muy gradualmente el zumo de limón, mientras iremos removiendo con la espátula en círculos.


Por cierto que los limones eran ecológicos...conviene que lo sean, sobre todo si vamos a aprovechar las pieles una vez exprimidos como yo hice. Como éstos son ideales: cultivados al sol, sin pesticidas de ningún tipo:


Observaremos pronto como la leche se corta, produciendo un aroma no demasiado agradable al menos para mi gusto...aunque tampoco hay que exagerar.



Dejamos reposar unos cinco minutos; mientras tanto preparamos nuestros otros artilugios.

Si vamos a usar la garrafa de agua en lugar de una jarra, cortamos su parte superior así:


(la cortaremos directamente con un cuchillo de sierra, no intentaremos "pincharla" ni usar tijeras)

Colocamos en el fregadero (yo lo hago así para más seguridad) el bol grande y encima de él el colador:



Recubrimos el colador con nuestro paño...


...y vertemos con cuidado el contenido de la olla. La parte sólida se quedará arriba mientras que el líquido irá a parar al bol.



Dejamos reposar unos cinco minutos, al cabo de los cuales recogemos la parte sólida con el trapo y la exprimimos ligeramente.


Ahora atamos los cabos del trapo a la espátula, y colocamos el futuro paneer en la garrafa o jarra  como se muestra en la segunda  foto.

Tiene que estar así alrededor de una hora, para que pierda todo el líquido sobrante. Durante este tiempo, podemos ocuparnos del suero de leche que hemos obtenido.

Este suero nunca debemos tirarlo, es demasiado valioso nutricionalmente para hacer eso. En la cocina india, predominantemente vegetariana, se utiliza como caldo para hacer sopas. Yo particularmente soy gran amante de los sueros "a palo seco"...por tanto cada vez que hago paneer me bebo un vaso de suero tibio, sin nada más. Pero es cierto que para hacer sopas está riquísimo; de hecho en cualquier receta que nos pida líquido podemos usarlo, sea dulce o salada. Los dos litros de leche que hemos usado se han convertido en un litro 750ml de suero y  una pequeña cantidad, la tarrina que veréis más abajo, de paneer.

El paneer, una vez ha perdido gran parte del líquido excesivo dentro de la garrafa, lo exprimimos al máximo a mano y ya  podemos añadirle los condimentos que deseemos: especias, pimienta...y sal. Para ello amasamos el paneer con estos aditamentos; yo en este caso he añadido sal y orégano.



Después le damos forma: lo mantenemos envuelto en el mismo trapo y lo prensamos dentro de un molde o recipiente. Yo he usado una fiambrera de las que solemos usar para congelar.



El paneer es mejor consumirlo fresco, pero se conserva en la nevera cuatro o cinco días. También se congela muy bien, podemos congelarlo en dados sobre todo si vamos a usarlo para los típicos platos indios que incluyen este ingrediente.

Para cortarlo en dados, ponemos en una tabla de cortar el bloque de la fiambrera, que habremos refrigerado durante una hora más o menos si podemos con un peso encima (basta un brik)...como podéis ver han quedado las marcas del trapo en la superficie



Cortamos a cubitos:



Si vamos a refrigerarlo, lo tenemos que conservar siempre en agua (como se hace con el tofu o queso de soja), y cambiarla cada día. Lo ponemos en la fiambrera ya sin trapo..

Y lo recubrimos con agua.


Lo mantendremos  bien tapado en el frigorífico, cambiando el agua cada día.

Además,  podemos conservar el paneer también en aceite de oliva, como se hace con el queso. Así es especialmente sabroso y muy adecuado para tomar con pan.


La verdad es que debería haberlo puesto en un frasco más bonito...Pero confesaré que usé  el primero que pillé en la cocina, ya que no se me había ocurrido esto del aceite hasta ahora; por eso también puse el aceite imprescindible...Pero la cosa funcionó a las mil maravillas, hasta el punto de que la próxima vez que haga paneer lo pondré todo en aceite.

Como os he dicho, para tomar con pan, insuperable..aunque ahí ya le estamos dando un toque hispano innegable. O hispano-nórdico, porque con la nota del salmón...


Os recomiendo mucho, mucho que lo hagáis. Si tenéis niños, con las debidas precauciones al hervir la leche, seguro que se lo pasarán muy bien haciéndolo...y en el colegio pueden merendar de queso hecho por ellos...


El video en que me he inspirado:

domingo, 6 de febrero de 2011

CORTEZAS DEL MAR...EN HORNO A TURBOCONVECCIÓN

El poético nombre que le he dado a esta receta se me ocurrió cuando Linguini,  compañero de batallas culinarias en el foro Mundo Recetas, me dijo que estos "objetos no identificados" parecían cortezas de trigo..
Por cierto que Linguini es un cocinero excelente... animo a los hombres a los que, como a él, les gusta la cocina, a que se unan al grupo exclusive for men que él ha creado.. al que podéis llegar mediante el enlace anterior (haced clic en su nombre).


En realidad, las supuestas cortezas son crackers con sabor a gamba...en una palabra, el típico pan que se sirve en los restaurantes chinos. Lo que yo no sabía era que, aunque ya preparados son así...

...todavía crudos tienen este aspecto:

Sus ingredientes son sólo tres: fécula de tapioca (obtenida de la yuca, como sabemos), sal y aroma de camarón, así reza el paquete que podéis ver en esta foto:
Al abrirlo nos encontramos con los crackers, que parecen de cristal, en esta bolsa:
Para prepararlos, tenemos que precalentar nuestro horno de cristal durante bastante, tiempo, como 15 minutos a temperatura máxima. Una manera de aprovechar energía es hacer los crackers justo después de haber cocinado algo, como por ejemplo este combinado de rebozados precongelados:
En realidad los chipirones no aparecerán en la receta...Resulta que ya no quedaban, dentro de la caja había una pieza de atún empanado que será lo que veréis. Aprovecho para deciros que esos chipirones quedan muy bien también en el horno...

Para preparar los empanados, les añadimos un poco de aceite de oliva y los colocamos en la parrilla alta sobre un papel de cocina preferentemente.


Los hacemos en el horno a 200 grados durante unos 15 minutos; al final subimos la temperatura al máximo y los dejamos hasta que se doren bien.

Ahora entran en juego nuestros crackers de cristal: el tiempo  de horneado de los rebozados habrá servido para precalentar el horno.Mientras tanto, habremos añadiddo el aceite..


 Ahora cubriremos lo ya horneado con otra lámina del mismo papel, y encima pondremos los crackers procurando que no se nos amontonen.

Podríamos también sacar los rebozados del horno y conservarlos calientes, ya que las cortezas de gamba toman tan poco tiempo para hacerse.

Al cabo de un minuto escaso comenzaremos a ver y escuchar cómo algunos crackers empiezan a hincharse, casi como si fueran palomitas...y al cabo de unos minutos más estarán listos. Si no los habéis vigilado lo suficiente, os quedarán así:


Tengo que confesar que así,  tostaditos, a mí no me desagradan. Pero si los queréis hacer perfectos, tendrá que ser así:

Además de originales y bonitos, están riquísimos y muy crujientes. Y lo mejor es que se conservan perfectamente, así que pueden hacer las veces de tentempié en cualquier momento. Para ello, hay que dejarlos enfriar completamente y guardarlos en un bote hermético de cristal, por ejemplo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

HE LLEGADO A LOS 101 SEGUIDORES...¡¡¡GRACIAS!!!





Hoy me he llevado la agradable sorpresa de ver las tres cifras en mi cómputo de seguidores!!!! Parecía que se resistían a llegar a los 100, pues hacía tiempo que se habían plantado en 97....y hoy abro el blog y veo...¡que hay 101! O sea que, paradójicamente, el 100 que tanto ansiaba ver...Ya no lo veré.  No, no, de ninguna manera...que a nadie se le ocurra darse de baja para darse ese capricho...al fin y al cabo eso también puedo hacerlo yo que, egocéntrica, me sigo a mí misma...

Quisiera dar las gracias a todos los que habéis decidido seguir el blog...cuando lo creé no pensaba ni por asomo que llegaría a tener las visitas que tiene. Sí, ya sé que es un número modesto, pero para mí es mucho...aún me acuerdo de cuando, al principio, me emocionaba al ver que en un día habían entrado siete personas. 

Gracias, pues, a todos los que habéis considerado que este blog vale la pena por lo que sea, y quisiera hacer una mención especial a Sol, que es quien hizo posible que la lista de seguidores llegara al número mágico. Ella es mi seguidora número 100...una argentina en Inglaterra cuyo blog podéis disfrutar aquí. Por supuesto, yo ya lo sigo y lo mismo os recomiendo encarecidamente. En serio, vale la pena. 

viernes, 17 de septiembre de 2010

PESCADO EMPANADO CON CHAMPIÑONES RELLENOS EN HORNO TURBOCONVECCIÓN

Una vez más receta del estupendo aunque modesto en tamaño libro de Norma Miller The Halogen Oven CookBook.Yo ya tenía práctica en el uso del horno halógeno...pero este libro me está haciendo una experta con sus trucos, ideas, tiempos y temperaturas exactos, etc. Haciendo esta receta, por ejemplo, he aprendido a hacer un plato combinado a dos  alturas sin tener que intercambiar las parrillas; he comprobado una vez más que la parrilla alta es una joya en cuanto a preparar los alimentos rapidísimamente y sin necesidad de darles la vuelta. Por último, he descubierto que la polenta, tal como sale del paquete, es una estupenda alternativa al pan rallado para empanar, y que puede usarse tanto con huevo batido como tal cual.


INGREDIENTES

Champiñones, los más grandes que encontréis
Un puñadito de cacahuetes crudos pelados
Una cucharada de queso parmesano rallado
Dos cucharadas de aceite de oliva virgen
Polenta para empanar
Filetes de pescado blanco bastante gruesos y sin piel. Yo usé merluza
Más aceite, sal, pimienta

PREPARACIÓN

Precalentamos el horno al máximo, bajamos la temperatura a 220 grados y tostamos los cacahuetes hasta que tomen color, sobre papel apto para horno o cualquier plato o bandeja, poniendo este soporte sobre la parrilla alta previamente engrasada (porque luego tendremos que poner los champiñones sobre ella)
 En la foto vemos una parte de los cacahuetes picados porque pensé en principio dorarlos picados y luego cambié de opinión. En la receta se usan comprados ya tostados, pero yo no los encontré sin sal.
Limpiamos los champiñones, los despojamos de sus tallos y picamos éstos:
En un recipiente pequeño unimos el pan rallado, los tallos picados, los cacahuetes y el perejil picados  y algo de aceite de oliva para emulsionar.Con ello rellenamos los champiñones, que espolvorearemos generosamente con queso rallado, añadiendo si lo deseamos un chorrito de aceite.

 Ponemos los champiñones en el horno, sobre la parrilla baja ya  sin la bandeja de los cacahuetes, seleccionando 20 minutos de tiempo y 200 grados de temperatura.

Salpimentamos el pescado y lo empanamos con la polenta

A los diez minutos miramos los champiñones; si eran pequeños seguramente ya estarán listos; los medianos necesitan 12 minutos y los grandes 15 o más.

Una vez los champiñones estén doraditos abrimos el horno, ponemos dentro la parrilla alta sin quitar los champiñones de la baja y sobre ella la bandeja con el pescado. En la foto veis papel de horno, pero es mejor usar una bandeja por si el pescado produjera líquido.
Hacemos el pescado durante 12-18 minutos, dependiendo del tamaño y el grosor. Tengamos en cuenta que los champiñones siguen todavía dentro del horno, pero la bandeja o papel de horno crea una pantalla que impide que se horneen en exceso; prácticamente sólo se mantienen calientes.


El pescado ya en su punto:
Aunque el libro sugiere darle la vuelta una vez a mitad de horneado, no es imprescindible.

El resultado, con los champiñones y arroz tres delicias:


Acompañamos con salsa de tomate u otra a nuestro gusto, como hemos visto en la primera foto.

viernes, 10 de septiembre de 2010

HUMMUS CON TOMATES SECOS

Este hummus tan especial lo he copiado de un video colgado en Youtube por el periódico New York Times. He hecho una variación, que es usar tomates secos no tal cual, sino de los  que siempre suelo conservar en aceite con ajo, con lo cual he añadido algo menos de aceite de oliva.

INGREDIENTES

Garbanzos (se pueden comprar ya cocidos y nos evitamos el primer paso)
Un buen puñado de tomates secos, pueden ser en aceite
Aceite de oliva virgen
Una cucharadita de sal
Una cucharadita de pimentón de la Vera
El zumo de medio limón

ELABORACIÓN

Si los garbanzos no son de bote, la noche anterior los dejamos a remojo y a la mañana siguiente cambiamos el agua y los cocinamos. Yo utilicé  la Ideal Chef Pro, en su programa Legumbres, incrementando la presión hasta el máximo y el tiempo en 10 minutos.Reservamos algo del líquido de cocción.

Para preparar el hummus, ponemos en la batidora-trituradora los garbanzos,  los tomates, el zumo de limón,  pimienta recién molida, la sal, un buen chorro de aceite de oliva (más generoso si los tomates no eran en aceite) y la páprika o pimentón



Trituramos hasta obtener una pasta uniforme; si la batidora no es muy potente, como le pasa a la mía, pueden quedar algunos trazos de tomate, pero esto no es inconveniente. Si vemos que la mezcla no se tritura bien por estar demasiado espesa, añadimos algo del agua de cocción de los garbanzos.



Y ya está. Envasamos y guardamos en la nevera para tomar sobre pan, en sopas, etc.