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LA FRASE DE HOY

lunes, 8 de marzo de 2010

MASA PARA MOLLETES EN PANIFICADORA


Estos panecillos tan esponjosos y blanditos los he hecho según la receta de EUROBETICA y están deliciosos y con una textura inmejorable. Los he amasado en la Bifinett y horneado en el horno convencional.





INGREDIENTES

600g de harina de fuerza (yo tuve que añadir como 100g más porque la masa me quedaba muy fluida)

350ml de agua

3 cucharaditas de levadura seca de panadería

1 cucharadita de azúcar

2 cucharaditas de sal

50g de aceite de oliva virgen

ELABORACIÓN

Para elaborar la masa en la panificadora, introducimos los ingredientes por este orden: agua, aceite, sal, azúcar, harina y levadura.

Como la Bifinett sólo tiene un programa en que empieza a amasar inmediatamente después de accionar el botón (programa pastel, 06), usaremos este para no tener que esperar. Esto se hace por si hubiera que añadir agua o harina.

Una vez veamos que la masa está bien formada, cancelamos el programa y ponemos el de masas, 07.

Dejamos hacer a la máquina hasta que pite. Como la Bifinett no desgasifica la masa, encontraremos esto:



Con las manos enharinadas sacamos rápidamente la masa de la cubeta, y la depositamos en una superficie igualmente enharinada.



La amasamos...



Y la dividimos en trocitos iguales. Yo he hecho pedazos de 120 gramos. Para dar forma a los mismos, los aplanamos...



...y vamos metiendo los salientes del borde hacia el centro, de manera que queden recogidas en lo que será el reverso del pan:









Les damos la vuelta y los colocamos sobre una placa, si es oscura, preferentemente forrada con papel para horno de color claro.


Para el proceso de levado, introduciremos la bandeja en el horno y lo encenderemos a 50-60 grados. Dejaremos que crezcan durante una hora.



Cuando los veamos de este tamaño ya podemos encender el horno a la temperatura habitual de horneado, entre 180 y 220 dependiendo del horno. Yo sólo enciendo la parte superior en los cinco minutos finales de horneado; así consigo que los molletes queden blanditos por encima.

Cuando los panecillos suenan a hueco al golpearlos en su base, están listos.




Tienen una base firme, una parte superior blandita y una miga muy, muy esponjosa. El sabor, gracias al aceite de oliva, es excelente.