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LA FRASE DE HOY

sábado, 31 de octubre de 2009

MERMELADA DE HORTALIZAS Y CÍTRICOS CON FRUTAS SECAS

Esta mermelada la he elaborado con la panificadora-cocinera Ariete Cocina Express, en el programa 11, para mermeladas. Puede hacerse con cualquier programa equivalente de otra máquina. Siguiendo los consejos del librito que viene con la mía, he puesto el programa dos veces seguidas (son sólo poco más de dos horas en total) para conseguir una mermelada más espesa.







INGREDIENTES

Las cantidades de cada fruta u hortaliza deben tomarse de manera aproximada; lo que importa es la cantidad total y el peso relativo del azúcar. En total he usado unos 650 gramos de pulpa y 800g de azúcar blanco, más 3 cucharadas de azúcar moreno de textura fina.

325g de calabaza ya pelada
250g de zanahoria
Una mandarina grande, o dos pequeñas
Unas tiras de pimiento asado
El zumo de un limón pequeño
Un puñado de pasas moscatel sin semillas
Un  puñado de frutos del bosque secos
800g de azúcar blanco
3 cucharadas de azúcar moreno de textura fina, no en cristales
1 cucharada de canela en polvo

ELABORACIÓN

Primero preparamos la fruta y hortalizas: lavamos concienzudamente la mandarina, ya que la usaremos con piel, y la troceamos.  Pelamos, lavamos y troceamos la zanahoria. Troceamos también la calabaza.

En la picadora o trituradora, por partes si ésta no es lo suficientemente grande, vamos triturando estos ingredientes. En un bol grande los juntamos con el azúcar, el zumo de limón y la canela. Añadimos las pasas y los frutos del bosque y removemos.

Sacamos la cubeta de la máquina y con cuidado vertemos la mezcla en ella. La colocamos en su lugar y seleccionamos y activamos nuestro programa para mermeladas.
Una vez terminado, lo volvemos a conectar, con lo que obtendremos una mermelada en su punto ideal de espesor.

Aspecto de la mermelada durante los últimos minutos de la cocción:







Para envasarla he utilizado tarros de cristal esterilizados en el horno de turboconvección. Para ello, se lavan los botes y sus  tapas con abundante jabón y agua, ésta lo más caliente que se pueda, se escurren sobre una rejilla limpia boca abajo y se colocan luego sobre la parrilla baja del horno junto con las tapas. Se selecciona un temperatura de 225 grados y se tienen los botes dentro durante unos 30 minutos.




Se sacan con mucho cuidado con los guantes para horno y se ponen sobre una superficie no fría, como un trapo o una revista. Se vierte la mermelada en ellos, se limpian las bocas con papel de cocina y se cierran.





 Se espera a que los tarros hagan el vacío; es ideal usar tapas especiales con centro deprimible.
Se reconocen porque tienen en centro una parte circular que sobresale; si la presionamos vuelve a su lugar produciendo un característico sonido. Una vez rellenados los tarros, esta parte circular, bien espontáneamente o con ayuda nuestra, se hunde y no vuelve a levantarse. Señal de que se ha creado el vacío.



La mermelada, como no hemos triturado completamente los ingredientes, queda con tropezones. Si no gustan las pasas y los frutos del bosque enteros, pueden triturarse junto con los otros ingredientes en la picadora.





La textura de la mermelada es la justa:



Ideal para untar mis Weetabix matutinos...tal cual...



...o con queso ligero:




 

Esta mermelada mejora mucho con el reposo; vale  la pena tener paciencia y guardar al menos dos botes.

1 comentario:

Eva dijo...

yo soy una amante de las mermeladas caseras, me encantan. Gracias por esta idea, seguro que es una mermelada riquísima.
Besos!